El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, respondió a las críticas recibidas por el llamado de su partido a impulsar movilizaciones contra el futuro gobierno de José Antonio Kast, aclarando que los movimientos sociales tienen vida propia y no serán dirigidos por el PC. Calificó las acusaciones como una provocación y enfatizó que su colectividad no busca desestabilizar al nuevo mandato. Aliados del oficialismo, como el PPD, han cuestionado la estrategia como imprudente.
El domingo 28 de diciembre de 2025, Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista de Chile (PC), salió a aclarar la resolución de su partido emanada del último comité central, que incluye un llamado a “impulsar hitos de movilización amplia y unitaria”, como el 8 de marzo y el 1 de mayo, en el contexto de oponerse al gobierno de José Antonio Kast, electo para asumir el 11 de marzo de 2026.
En entrevista en Radio Nuevo Mundo, Carmona enfatizó que “los movimientos sociales, y sobre todo el movimiento sindical, tienen vida propia” y que el PC nunca ha intentado darles centralidad política o ideológica. “Malamente podría el PC tratar de darle centralidad de carácter político, ideológico, a una central. Nunca, nunca lo ha hecho en toda la historia del movimiento sindical chileno”, afirmó. Ante las críticas de aliados en la coalición oficialista del presidente Gabriel Boric, las calificó como “una provocación dirigida a afectar la influencia (...) del Partido Comunista, en la cual nosotros no vamos a caer”.
“No vamos a entrar en ese juego, porque tenemos suficiente titularidad, suficiente presión para que hable por sí misma. Y va a quedar demostrado, y ahí, espero yo, que vengan las explicaciones de los que nos están a nosotros endosando estas movilizaciones”, añadió Carmona, negando cualquier intención de apropiarse de movimientos que superan las militancias partidarias.
Las críticas provienen de figuras como el diputado Raúl Soto (PPD), quien en Estado Nacional de TVN describió el plan como “imprudente e irresponsable”, un “plan de lucha” que busca articular movimientos sociales. “Ningún partido político (...) se debe sentir con el derecho de apropiarse de los sentires de la ciudadanía que se dan de forma espontánea”, sostuvo Soto, prefiriendo una oposición institucional en lugar de callejera. Otros, como Raúl Leiva (PS), Eric Aedo (DC) y Jaime Mulet (FREVS), han calificado el llamado de negativo e inoportuno ad portas del nuevo gobierno.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde (PS), instó a que cualquier manifestación sea “siempre pacífica”. Esta resolución ha generado debate en la coalición de Boric, con ecos en el Frente Amplio y el Partido Humanista, pero distancia en PS y PPD. Un cónclave de partidos oficialistas y la DC está programado para el 17 de enero para contrastar posturas. Carmona anticipó que el PC será una oposición que respalde medidas que cumplan promesas y cuestione activamente lo contrario.