El peronismo enfrenta una profunda desorientación tras la muerte de Juan Domingo Perón en 1974, exacerbada por las derrotas electorales recientes y la crisis de liderazgo. Líderes intermedios miran hacia figuras como Sergio Uñac para revitalizar el movimiento. El autor sugiere que, sin alianzas audaces similares a las de Lula da Silva en 2022, el peronismo difícilmente se posicionará como alternativa viable.
Desde la muerte de Juan Domingo Perón el 1 de julio de 1974, el peronismo no ha estado tan desorientado como en la actualidad. El triunfo de Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2023 y legislativas de 2025, junto con la condena a Cristina Fernández de Kirchner y la gestión deficiente de Alberto Fernández y Sergio Massa en economía, asuntos sociales e internacionales, ha generado un sismo en las dirigencias intermedias y bajas del Partido Justicialista (PJ).
Históricamente, en 1983, el peronismo, bajo una conducción sindical, perdió ante la renovación radical de Raúl Alfonsín, quien modernizó las campañas con un discurso progresista. De ese fracaso surgió 'La Renovación', que promovió debates internos y democratización. El 9 de julio de 1988, los afiliados eligieron la fórmula Menem-Duhalde sobre Cafiero-De la Sota, ganando la presidencia el 14 de mayo de 1989.
Durante el menemismo, surgieron divisiones: 'Chacho' Álvarez formó el Frente Grande, y José Octavio Bordón creó el Partido PAIS, uniéndose en el FREPASO en 1994. Menem y Duhalde insistían en resolver discrepancias dentro del PJ. Tras la crisis de la Alianza, Néstor Kirchner en 2003 cerró el ciclo de caudillos, aunque su muerte en 2010 llevó a Cristina Fernández a políticas que, según el análisis, dilapidaron la estabilidad económica previa.
El kirchnerismo, con dos derrotas presidenciales, muestra continuismo populista y riesgo de desaparición. Axel Kicillof en Buenos Aires enfrenta críticas por inseguridad, narcotráfico y deterioro en educación y salud. En los últimos meses de 2025, dirigentes y sindicalistas ven en Sergio Uñac, exgobernador de San Juan y senador nacional, una figura renovadora, como menciona Miguel Ángel Pichetto.
El autor enfatiza: “Si el Peronismo no realiza algo similar a lo que hizo Lula Da Silva para ganarle a Bolsonaro en 2022, cuando se unió con su peor enemigo, difícilmente pueda mostrarse como una alternativa superadora”. Se insta a revisar estrategias peronistas hasta el centenario de la Revolución de 1945.