En su nueva memoria, Spencer Pratt confiesa un turbio negocio de instituto: robar y vender fotos privadas de la adolescente Mary-Kate Olsen de fiesta con su ex, Max Winkler, para financiar sus sueños cinematográficos. Las fotos aparecieron en tabloides en 2004, con '¡ADOLESCENTES DESATADOS!' en las portadas de InTouch. Pratt aún lo llama 'ganar-ganar'—sin arrepentimientos aquí, amigos.
¡Oh, cariño, Spencer Pratt está soltando el té sobre su historia de origen villano, y es más caótico que una reunión de The Hills! En su memoria recién lanzada, 'The Guy You Loved to Hate: Confessions from a Reality TV Villain', la estrella de reality de 42 años asume un esquema de instituto que grita genio emprendedor—o directamente turbio, dependiendo de tu onda. En aquel entonces, Pratt estaba sin blanca y ansioso por dirigir su propia película, así que puso los ojos en un 'recurso desperdiciado': un montón de fotos íntimas del ruptura de Mary-Kate Olsen con Max Winkler, hijo del mismísimo Fonz, Henry Winkler. 😏 Max, recién separado, había convertido su dormitorio en un santuario fotográfico dedicado a la gemela adolescente—piensa en 'amor joven documentado en hoteles europeos, fiestas de Hollywood, momentos robados', como lo describe Pratt. Haciendo de amigo preocupado, Spencer se lanzó: 'Le pregunté a Max si podía quitar las fotos de su pared—sabes, para su proceso de sanación', escribe, según People. Max no protestó, así que ¡zas!—Spencer lo interpretó como luz verde. Incluso pasó por la casa de los Winkler, saludó rápidamente a Henry y salió con el botín. ¿Próxima parada? Una agencia de fotos, donde vendió todo por unos fabulosos $50.000. Sintiéndose millonario, Pratt vio su obra explotar menos de una semana después en la portada de InTouch de 2004 gritando '¡ADOLESCENTES DESATADOS!'. Ahí estaba Mary-Kate rodeada de una 'constelación de botellas vacías'—hola, reinventor rebelde—y sorpresa, el propio Pratt fotobombeaba una foto, congelado en pleno shaka. Ni siquiera había vendido ese encuadre; alguien más sacó tajada, convirtiéndolo en mercancía involuntaria. Avanzando dos décadas, y Pratt sigue defendiendo su negocio sin disculpas: 'Cuando lo piensas de verdad, fue un ganar-ganar. Mary-Kate obtuvo su reinventor rebelde, Max consiguió cierre'. TMZ contactó a Mary-Kate y Max por su versión—sin respuesta aún. ¿Es este el cierre que todos necesitábamos, o solo más leña para el fuego de los chismes? 🔥