Mary-Kate Olsen
En su nueva memoria, Spencer Pratt confiesa un turbio negocio de instituto: robar y vender fotos privadas de la adolescente Mary-Kate Olsen de fiesta con su ex, Max Winkler, para financiar sus sueños cinematográficos. Las fotos aparecieron en tabloides en 2004, con '¡ADOLESCENTES DESATADOS!' en las portadas de InTouch. Pratt aún lo llama 'ganar-ganar'—sin arrepentimientos aquí, amigos.