Más de 100 ciudadanos malauíes que se encuentran varados frente a la Embajada de Malaui en Pretoria están pidiendo ayuda a los gobiernos de Sudáfrica y Malaui para regresar a su país. El grupo ha pasado más de una semana en condiciones precarias y sin servicios sanitarios básicos. Un migrante malauí de 24 años describió las dificultades a las que se enfrentan.
Los migrantes señalan que carecen de acceso a agua y refugio. La policía les ha comunicado que no pueden permanecer en las calles por ser extranjeros. Majidu Moffat, quien llegó a Sudáfrica hace un año, afirmó que los donantes les proporcionan alimentos, pero que necesitan transporte. Añadió que el grupo pasa frío y no tiene posibilidad de asearse. Los esfuerzos de repatriación también se están llevando a cabo en un centro en Musina, Limpopo, donde se están procesando a miles de migrantes provenientes de Malaui, Zimbabue y la República Democrática del Congo.