Un análisis de 115 documentos internacionales muestra que los temas raciales se ignoran sistemáticamente en los esfuerzos contra la crisis climática. Realizado por FGV y Geledés, el estudio abarca desde la Cumbre de la Tierra de Río-92 hasta los preparativos para la COP30. Solo el 23% de los textos menciona a los afrodescendientes, con poco peso legal.
El estudio, realizado por el Centro de Investigación Aplicada en Derecho y Justicia Racial de FGV Direito SP en asociación con Geledés – Instituto da Mulher Negra, examinó documentos multilaterales emitidos por organizaciones internacionales y colectivos interestatales desde la conferencia de Río-92 en Río de Janeiro hasta los preparativos para la COP30, que se celebrará en Belém, Pará.
De los 115 documentos analizados, el 23% menciona a los afrodescendientes. Sin embargo, el 95,6% de aquellos que hacen referencia a temas raciales carecen de fuerza legal. Además, el 44,5% de los textos identifican la intersección entre raza y clima, pero solo dos abordan este vínculo de manera concreta, lo que sugiere que los gobiernos discuten la justicia racial climática en discursos sin obligaciones reales.
"Lo que revela la investigación es una ambigüedad en la regulación global sobre el tema. Por un lado, es posible determinar que existen consensos conceptuales y normas mínimas respecto a la injusticia climática. Por otro, hay lagunas fundamentales para abordar el problema de frente", afirma el profesor Thiago Amparo, coordinador del Centro de Investigación de FGV Direito SP.
Para Mariana Belmont, asesora en Racismo Climático y Ambiental de Geledés, "combatir el racismo ambiental es una condición fundamental para lograr la justicia climática".
Titulado "Raza y género de la justicia climática: Mapeo de desigualdades en la normativa global", el mapeo propone medidas para la COP30, como incluir el término "afrodescendientes" en los documentos finales y asignar recursos a comunidades negras, quilombolas, periféricas y ribereñas. "Estas acciones buscan superar el lenguaje de inclusión genérico y transformarlo en un compromiso legal y político efectivo", dice Amparo.
El estudio destaca la necesidad de acciones concretas para integrar la raza y el género en la agenda climática global.