El número de bautizos de adultos en Francia durante la Semana Santa se ha triplicado en diez años hasta alcanzar los 13.000, según el historiador Christophe Dickès. A esta cifra se suman 8.100 adolescentes, a pesar de los escándalos y el declive de la práctica religiosa. Los nuevos conversos buscan una Iglesia 'vertical', clara y firme.
El historiador Christophe Dickès analiza en una tribuna el espectacular aumento de los bautizos de adultos en la Semana Santa francesa. En la década de 2010, el promedio era de 4.000 al año; la cifra se ha triplicado hasta los 13.000, con una aceleración de más del 80% en los últimos tres años. Esto incluye a 8.100 adolescentes que reciben el sacramento.
La tendencia persiste a pesar de los escándalos sexuales, la condición de minoría de los católicos en la sociedad y el analfabetismo religioso generalizado. 'Los nuevos bautizados quieren una Iglesia vertical', afirma Dickès, destacando su deseo de una institución clara en su doctrina y firme en su compromiso.
Otros informes confirman esta pauta: 21.386 catecúmenos recibirán el sacramento este año, 3.600 más que en 2025, lo que supone un incremento del 400% en diez años. Las parroquias se enfrentan al reto de retener a estos neófitos. Asimismo, se estableció un récord en Lourdes con cerca de 180 bautizos militares.