Suecia aseguró su tercer oro consecutivo en el Mundial de bandy con una victoria 9–1 sobre Finlandia en la final en Björneborg. Christoffer Edlund se convirtió en el héroe al marcar cinco goles en el partido. La final estuvo marcada por emociones intensas y peleas sobre el hielo.
Suecia se vengó de Finlandia en la final del Mundial de bandy en Björneborg tras una derrota en la fase de grupos. El partido terminó con una convincente victoria 9–1 para Suecia, asegurando su tercer oro consecutivo en la categoría masculina. Christoffer Edlund fue estelar, anotando cinco goles en la final, lo que elevó su total en el torneo a 24 goles y le valió el título de máximo goleador. Suecia dominó desde el inicio y aumentó progresivamente su ventaja. A pesar del marcador poco dramático, las emociones estuvieron a flor de piel. Al principio del partido estallaron varias peleas, y en el minuto 39 se concedió un penalti a Finlandia, desatando una gran riña. El comentarista Robert Tennisberg lo calificó de «escándalo» y describió la escena como «rallarslagsmål» en la transmisión de Sportbladet. El árbitro cambió luego el penalti por un córner. Al final de la primera mitad, el jugador finlandés Wille Hämäläinen recibió tarjeta roja por un codazo a la cabeza del sueco Martin Landström. Landström estaba mareado pero regresó para la segunda mitad a pesar de los abucheos del público finlandés. Tennisberg condenó la brutalidad de la entrada: «No queremos ver eso en una pista de bandy. Vergonzoso por parte de Wille Hämäläinen.» La expulsión finlandesa al final de la primera mitad resultó decisiva para la dominación sueca.