La Agencia de Consumo de Suecia está investigando a los principales vendedores de cepillos para barbacoa tras incidentes en los que varias personas resultaron heridas por cerdas metálicas sueltas. Henrik Kugelberg, de 57 años, necesitó cirugía tras un accidente con uno de estos cepillos. La abogada de la agencia, Catrine Tengqvist, insta a revisar los cepillos antes de cada uso.
La Agencia de Consumo de Suecia ha iniciado una investigación exhaustiva sobre los cepillos para barbacoa debido a los riesgos que suponen sus cerdas metálicas sueltas. Henrik Kugelberg, de 57 años, terminó en el quirófano tras utilizar uno, según los informes. La agencia advierte que los alambres pueden dañar los órganos respiratorios y cita numerosos casos registrados en Estados Unidos. Catrine Tengqvist, abogada de la agencia, afirma: "Revisen antes de cada barbacoa". Subraya la necesidad de inspeccionar el cepillo cuidadosamente cada vez para evitar accidentes. Otro caso involucra a Mattias, de 50 años, de Täby. Hace unos años, en una casa de verano finlandesa, comió el último bocado de la chuleta de cerdo de su hijo de tres años después de limpiar la parrilla con un cepillo. Un alambre metálico se le alojó en la amígdala, sobresaliendo dos milímetros, y fue extraído en la sala de urgencias de Åbo con unas pinzas. Mattias comenta: "Si se lo hubiera comido él, el alambre habría recorrido su intestino delgado y provocado innumerables perforaciones". Señala que las cerdas del cepillo se podían extraer fácilmente con los dedos y ha tenido conocimiento de incidentes similares, como un alambre clavado en una encía. Celebra que se esté llevando a cabo esta investigación.