Dos ciudadanos suecos son sospechosos de haber viajado a Irlanda para llevar a cabo un asesinato por encargo. Uno de ellos murió en un accidente de tráfico al suroeste de Limerick el 8 de junio.
Uno de los hombres murió de forma inmediata en la colisión en la que se vieron involucrados tres vehículos. Llevaba un pasamontañas y tenía una pistola cargada a sus pies en el asiento trasero. El conductor, también sueco, huyó del lugar del siniestro. La policía irlandesa cree que los hombres se dirigían a cometer el asesinato cuando se produjo el accidente. El fugitivo dejó atrás un teléfono móvil y se cree que ha recibido ayuda para esconderse. La policía sueca está colaborando en la investigación, pero remite las preguntas a las autoridades irlandesas. El periodista Conor Lally describe el caso como uno de los incidentes entre bandas más llamativos de los últimos años.