La justicia suiza ha decretado prisión preventiva para Jacques Moretti, propietario del bar Le Constellation en Crans-Montana, donde un incendio en Nochevieja causó 40 muertes y 116 heridos. Moretti, de 49 años, y su esposa Jessica enfrentan cargos por homicidio e incendio por negligencia. La medida se justifica por riesgo de fuga, mientras el país rinde homenaje a las víctimas.
El incendio ocurrió en la madrugada del 1 de enero de 2026 en la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais. Una bengala colocada en una botella en la planta baja tocó el techo, cubierto de un material anti-ruido altamente inflamable, propagando el fuego rápidamente y atrapando a decenas de jóvenes. La mitad de las 40 víctimas mortales eran menores de edad, con nueve franceses y seis italianos entre los fallecidos. De los 116 heridos, 83 permanecen hospitalizados en unidades de quemados en Suiza, Alemania, Francia e Italia.
Jacques Moretti y su esposa Jessica, originarios de Córcega, fueron interrogados casi siete horas este viernes en Sion, capital de Valais. La fiscalía considera riesgo de fuga para el esposo, por lo que ingresa en prisión provisional, mientras ella queda en libertad. Abogados de las familias de víctimas habían solicitado la medida para evitar destrucción de pruebas. El alcalde Nicolas Féraud admitió que el bar no pasó inspecciones anuales obligatorias entre 2020 y 2025, y que no se solicitaron permisos para renovaciones en 2015, documentadas en una página de Facebook eliminada tras el siniestro. Aún no se explica por qué no funcionó la salida de emergencia de la planta inferior.
Jessica Moretti, presente en el local durante el incendio, se disculpó al salir del tribunal: «Sólo pienso en las víctimas y la gente que lucha hoy para salir adelante. Es una tragedia inimaginable. Nunca hubiéramos imaginado esto. Ocurrió en nuestro local y por eso quiero disculparme».
Este viernes, Suiza celebró un homenaje nacional en Martigny, cerca de Crans-Montana, con la presencia de los presidentes francés Emmanuel Macron e italiano Sergio Mattarella. Guy Parmelin, presidente de la Confederación Suiza, declaró: «Nuestro país está devastado por esta tragedia. Se inclina ante la memoria de quienes ya no están con nosotros y acompaña a quienes están a punto de emprender un largo camino hacia la recuperación». Pidió justicia rápida para esclarecer deficiencias. A las 14:00, las campanas de iglesias suizas sonaron en recuerdo, y tres jóvenes supervivientes cerraron el acto con un mensaje emotivo.