Un incendio accidental en el bar Le Constellation de Crans-Montana, Suiza, durante la celebración de Año Nuevo ha causado al menos 40 muertes y más de 115 heridos, la mayoría jóvenes. El fuego se propagó rápidamente, provocando explosiones y escenas de caos descritas como un 'campo de batalla' por testigos. Las autoridades investigan la causa, mientras familias esperan ansiosas la identificación de las víctimas.
El incendio se detectó alrededor de la 1:30 de la mañana del 1 de enero en el bar Le Constellation, en el centro de Crans-Montana, una popular estación de esquí en el cantón de Valais, sureste de Suiza. Dentro del local, con capacidad para unas 300 personas, se encontraban más de un centenar de clientes celebrando la llegada del nuevo año con música y bullicio. El fuego, que parece haber comenzado de forma accidental, se propagó rápidamente en un fenómeno conocido como flashover, donde el humo y los vapores llenan el espacio y la temperatura asciende a cientos de grados, provocando una o más explosiones.
Los primeros testigos describieron escenas terribles: 'un campo de batalla', con humo negro espeso saliendo del bar y personas en llamas corriendo y gritando desesperadas. 'Se podía ver el naranja, el naranja, amarillo, rojo', relató Dominic Dubois a Reuters. Más de 115 heridos fueron trasladados a hospitales en ciudades como Lausana, Ginebra, Zúrich, Sion y Berna, muchos con quemaduras graves.
El presidente suizo, Guy Parmelin, calificó el suceso como 'una de las tragedias más grandes que el país ha sufrido' y aseguró el apoyo del Gobierno federal: 'No están solos'. Las autoridades del Valais han descartado un atentado deliberado y apuntan a una causa accidental, posiblemente relacionada con material pirotécnico, aunque no hay evidencias confirmadas. La fiscal general, Béatrice Pilloud, indicó que se interrogan testigos y analizan teléfonos móviles incautados.
La identificación de las víctimas será un proceso largo debido a la gravedad de las quemaduras, según el embajador italiano Gian Lorenzo Cornado. El ministro italiano Antonio Tajani mencionó 47 muertos y 16 italianos desaparecidos inicialmente. Banderas en el Parlamento Federal ondearán a media asta durante cinco días. Crans-Montana, que atrae a miles de turistas en Año Nuevo, quedó en silencio, con el área acordonada y padres desesperados intentando acceder al local abrasado.
Centros de apoyo psicológico han sido establecidos para las familias, y varios países ofrecen ayuda, incluyendo acoger pacientes. Una misa en honor a las víctimas reunió a unas 400 personas la noche del jueves.