El thriller político Eagles of the Republic de Tarik Saleh arrasó con seis premios Guldbagge en la gala de la noche en Estocolmo, incluido el de mejor película. Varios ganadores e invitados criticaron a la ministra de Cultura Parisa Liljestrand por elegir no asistir. El evento en Cirkus transcurrió sin grandes sorpresas pero destacó actuaciones destacadas.
Los premios Guldbagge 2026 se celebraron el 19 de enero en el Cirkus de Estocolmo, suponiendo un triunfo para Eagles of the Republic de Tarik Saleh, la tercera película independiente de su trilogía de El Cairo. La película obtuvo seis galardones: mejor película, mejor guion (Tarik Saleh), mejor actor protagonista (Fares Fares), mejor diseño de vestuario (Virginie Montel), mejor maquillaje (Saara Räisänen) y mejores efectos visuales (Peter Hjorth y otros). Según Hannes Fossbo de SVT, la gala transcurrió sin sobresaltos, aunque el premio de Jessica Grabowsky a mejor actriz protagonista en Rörelser fue considerado el más merecido de la noche. Maria Eriksson-Hecht ganó mejor dirección por su debut Kevlarsjäl, un drama fraternal sobre el crimen. Anki Lidén se llevó mejor actriz de reparto por Hemmet, mientras que Torkel Petersson ganó mejor actor de reparto por Kevlarsjäl. El premio del público fue para Filmen om Siw de Stina Gardell, con la propia Siw Malmkvist entregando un premio y bromeando sobre dictaduras: ¡Ningún dictador en nuestras calles! Entonces me pongo muy trumpista. Veronica Maggio, nominada en dos categorías por 7 steg, se fue con las manos vacías. Estoy claramente decepcionada, dijo a TT. La gala quedó ensombrecida por críticas a la ministra de Cultura Parisa Liljestrand (M), que faltó al evento por la ceremonia de la Gastronomiska akademien. Lena Endre le instó: Espabila y criticó los recortes culturales del gobierno. Tarik Saleh dijo: Elegir no venir muestra que no le importa. Es triste. Fares Fares fue más directo: No necesitamos a esa ministra de Cultura. Ylva Swedenborg, receptora del premio honorífico, destacó la infrafinanciación del cine, con algunos trabajando sin paga. A pesar de los matices políticos, críticos como Malin Krutmeijer tildaron la gala de impersonal y sin dientes, enfatizando las fuertes actuaciones sobre las controversias.