Los invitados a la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada el 3 de julio en el Madison Square Garden, están revelando detalles sobre el glamuroso evento repleto de estrellas. Tavia Hunt y Greg James desmintieron rumores sobre un supuesto caos y confirmaron la elegancia de la celebración. Aún no se han publicado fotos oficiales.
Tavia Hunt, esposa del propietario de los Kansas City Chiefs, Clark Hunt, asistió al enlace y rechazó las "narrativas falsas" sobre el evento. Publicó en Instagram que no se agotó el champán, que no hubo largas filas y que todos los invitados tenían un asiento asignado. Hunt describió la ceremonia, oficiada por Adam Sandler, como "hermosa, emotiva y absolutamente perfecta".
Greg James, de BBC Radio 1, quien asistió con su esposa Bella Mackie, comentó a los oyentes que la fiesta contó con múltiples pasteles para 1,000 invitados y comida "abundante y deliciosa". Destacó la política de barra libre y la prohibición de usar teléfonos, lo que permitió que todos socializaran. James señaló que la lista de invitados parecía "el Museo Madame Tussauds, pero con las figuras de cera cobrando vida".
Los informes detallan que el vestido de Dior de Taylor fue diseñado por Jonathan Anderson, con una cola de 7.5 metros y un velo de encaje. Según se informa, cambió a un segundo vestido para la recepción. Travis vistió un traje blanco y un sombrero de copa de Dior, con zapatos de Louboutin y joyas de Cartier para la novia. Travis reflexionó más tarde sobre su propuesta durante un episodio del podcast New Heights, pero se mantuvo en silencio sobre la boda en sí.