Taylor Swift y Travis Kelce contrajeron matrimonio el viernes por la noche en una lujosa ceremonia en el Madison Square Garden. El evento contó con votos escritos a mano, momentos emotivos y una lista de invitados repleta de estrellas.
La pareja confirmó su enlace cuando unas enormes pantallas rosas mostraron el mensaje "¡RECIÉN CASADOS!" fuera del estadio de Nueva York. Adam Sandler ofició la ceremonia, mientras que Austin Swift ejerció como padrino de honor y Jason Kelce como padrino.
Taylor lució un vestido de alta costura de Christian Dior diseñado por Jonathan Anderson, combinado con zapatos personalizados de Christian Louboutin y joyas de Cartier. Los asistentes describieron los votos como reales, vulnerables, serios y divertidos, destacando que la pareja utilizó pequeños libros ante el altar.
Robin Gentry, tía de Taylor, declaró a LBC News que los recién casados "lloraron, rieron, bailaron, se abrazaron y se besaron". La recepción incluyó juegos de feria y catering de Zero Bond.
Los seguidores que esperaban fuera recibieron una caja sorpresa de pasteles del evento a primera hora de la mañana del sábado. Más tarde, George Stephanopoulos calificó la ceremonia de "magnífica y conmovedora", señalando que se sintió sorprendentemente íntima a pesar de los 1.000 invitados.