Taylor Swift y Travis Kelce tienen previsto casarse alrededor del 4 o 5 de julio en una ceremonia privada e íntima. Los locales cercanos al Madison Square Garden ya se preparan para los posibles inconvenientes. Los informes señalan que el MSG desempeñará un papel clave en el gran día.
Taylor Swift reservó el Madison Square Garden durante al menos tres días en torno a la fecha del evento, pagando cerca de 1 millón de dólares por noche para el montaje, la boda y el desmontaje. Los negocios de las calles West 31st y 33rd comentaron a TMZ que no han recibido información sobre los planes de seguridad y temen que se repita el bloqueo vivido durante un reciente partido de los Knicks.
El propietario de un local en la calle West 33rd calificó el momento como una pesadilla, al coincidir con un fin de semana festivo y la celebración de la Copa del Mundo. Sugirió que la pareja debería compensar a los comercios si el flujo de clientes disminuye. Otro bromeó con que aún no es demasiado tarde para trasladar todo el evento a otro lugar.
Una fuente del Daily Mail describió la boda en sí como una reunión íntima y de alta seguridad solo para familiares y amigos cercanos, con códigos QR que dirigirían a los invitados al MSG el 3 de julio, posiblemente para un proceso de acreditación antes de dirigirse a otro destino. Algunos informes sugieren que el recinto de Nueva York podría ser solo una estrategia de distracción y que el lugar real podría ser la mansión de Taylor en Rhode Island.