El 14 de febrero de 2025, un niño de 5 años fue sometido a violaciones y agresiones sexuales durante una fiesta chemsex en Lille, celebrada en un alquiler de Airbnb. Su padre está acusado de entregárselo a un grupo de hombres bajo la influencia de sustancias psicotrópicas. Diez sospechosos han sido puestos bajo investigación por estos actos atroces, que fuentes cercanas al caso describen como incomprensibles.
La investigación de este sórdido caso se abrió el 15 de febrero de 2025, tras la hospitalización del niño y un informe sobre su estado de salud. Según el procurador de Lille, la víctima fue conectada con hombres adultos por su propio padre el día antes del incidente, el 14 de febrero. Durante esta fiesta, que implicaba el uso de sustancias psicotrópicas y actividades sexuales, el niño sufrió «violencia sexual agravada mediante el uso de sustancias químicas».Entre febrero de 2025 y el 23 de enero de 2026, diez hombres fueron puestos bajo examen por «violaciones y agresiones sexuales bajo sumisión química» y «con actos de tortura o barbarie» contra este menor de 5 años. El evento, considerado «incomprensible» por fuentes cercanas al expediente según Le Figaro, fue organizado en un alquiler de Airbnb por una pareja gay casada, descrita como «personas sin problemas».El padre del niño está acusado de entregar deliberadamente a su hijo a este grupo, convirtiendo una práctica ya controvertida en un crimen horrendo. La investigación destaca la gravedad de los actos, ocurridos en Lille, norte de Francia.