Decenas de miles de entusiastas seguidores se congregaron el viernes en el emblemático Tokyo Dome de Tokio para asistir al primer concierto fuera de Corea del Sur de la gira mundial de las superestrellas del K-pop, BTS. El grupo de siete integrantes, que se reunió en el escenario el mes pasado tras una pausa de años para cumplir con el servicio militar obligatorio, atrajo a una multitud masiva.
Los fans abarrotaron los alrededores del Tokyo Dome, que tiene capacidad para 55.000 personas, y muchos de los que no consiguieron entrada disfrutaron del ambiente eléctrico. Miki Satani, de 50 años, quien sostenía su entrada, declaró a la AFP: "Esperé mucho tiempo". Tras descubrir a BTS hace seis años, añadió: "BTS me da mucha energía y me anima. Cuando paso por dificultades de diversa índole en la vida, recibo ánimos escuchando su música... siento que son como vitaminas para mi vida". La turista rusa Viktoria Diatlova, de 27 años, quien no tenía entrada, expresó su afecto diciendo que la música del grupo "tiene un mensaje muy hermoso". Noa Iwaasa, una peluquera de 22 años residente en Tokio, comentó: "BTS es parte de mi vida, ya que los escucho desde que era estudiante". La gira, que coincide con el lanzamiento de su último álbum "ARIRANG", comenzó la semana pasada con un concierto en Goyang, a 16 kilómetros de Seúl. Contará con 85 presentaciones en 34 ciudades de todo el mundo, siendo los conciertos de viernes y sábado en Tokio los primeros fuera de Corea del Sur.