Los ladrones tomaron como objetivo una oficina de diseño en Corea del Sur, destrozando PCs con vidrio templado para robar memoria DDR5 de alta gama en medio de precios disparados. El robo destaca la demanda extrema del componente, que ahora cuesta casi cuatro veces su precio original. Los módulos DDR5 de alta capacidad se acercan a los 1000 dólares cada uno, lo que los convierte en un objetivo atractivo para los criminales.
En un audaz incidente, ladrones irrumpieron en una oficina de diseño surcoreana específicamente para robar módulos de memoria DDR5 de PCs de alta gama. Los culpables destrozaron las carcasas de vidrio templado de los ordenadores para acceder al valioso hardware, subrayando la desesperación provocada por la continua escasez de memoria. Los precios de la RAM DDR5 se han disparado debido a restricciones de suministro, alcanzando casi cuatro veces su costo inicial. Las variantes de alta capacidad ahora se acercan a los 1000 dólares por módulo, transformando lo que una vez fue equipo informático estándar en una mercancía lucrativa en el mercado negro. Este robo se produce mientras la industria global de semiconductores lidia con cuellos de botella en la producción, exacerbando los costos para consumidores y empresas por igual. El incidente plantea preocupaciones sobre la seguridad de las instalaciones tecnológicas en regiones como Corea del Sur, un centro para el diseño y fabricación de electrónica. Aunque los detalles sobre el valor exacto robado o la identidad de la oficina son limitados, el incidente sirve como un recordatorio crudo de cómo las dinámicas del mercado pueden alimentar la actividad criminal en el sector tecnológico. Los expertos sugieren que hasta que el suministro se estabilice, estos robos dirigidos pueden volverse más comunes, lo que lleva a llamadas para mejorar la seguridad física en centros de datos y laboratorios de diseño.