Tras las recientes muertes de Yeison Jiménez, Willie Colón y Billy Steinberg, sus obras musicales han experimentado un notable incremento en reproducciones en plataformas digitales. Este fenómeno resalta cómo la partida de un artista puede impulsar la atención pública hacia su legado. Los datos muestran crecimientos significativos en streams y seguidores en servicios como Spotify y YouTube.
El mundo de la música a menudo experimenta un resurgimiento en la popularidad de los artistas después de su fallecimiento, un patrón que se evidencia en los casos recientes de Yeison Jiménez, Willie Colón y Billy Steinberg.
Yeison Jiménez, cantante de música popular colombiano, falleció el 3 de enero. Según datos de Soundcharts, las reproducciones equivalentes de su música aumentaron un 888%, superando los 3.200 millones de streams. En plataformas de streaming, tanto las escuchas premium como las con publicidad crecieron más del 1.000%, alcanzando 80,6 millones.
Willie Colón, el salsero puertorriqueño, murió el 21 de febrero. En Spotify, alcanzó 12,6 millones de oyentes mensuales, con su mayor repunte en el último mes inmediatamente después de la noticia. El 23 de febrero, ganó más de 20.490 seguidores en la plataforma. Ese mismo día, sumó 6.000 suscriptores en YouTube, 2.953 en Instagram, 1.315 en X y 282 en Deezer. En YouTube, las visualizaciones diarias pasaron de un promedio cercano a los dos millones a los diez millones.
Billy Steinberg, compositor estadounidense conocido por éxitos como 'Like a Virgin' de Madonna y 'True Colors' de Cyndi Lauper, falleció hace una semana. En Spotify, Bogotá se posiciona como la ciudad número 15 que más escucha 'Like a Virgin' y el lugar 24 para 'True Colors'.
Estos aumentos ilustran una tendencia común en la industria musical, donde la muerte de un artista genera un interés renovado en su catálogo.