Las autoridades estadounidenses han acusado a tres hombres de una serie de robos violentos dirigidos contra titulares de criptomonedas en toda California. La ola de delitos permitió obtener 6.5 millones de dólares en activos digitales de víctimas en Los Ángeles y el área de la bahía de San Francisco.
Los fiscales federales imputaron al trío por cargos relacionados con lo que describieron como una descarada serie de ataques con llaves inglesas. El plan consistía en robos físicos destinados a sustraer las tenencias de criptomonedas de particulares en el estado.