Tokio está considerando levantar la prohibición de la caza de osos por primera vez en casi 20 años para permitir el sacrificio selectivo y reducir los conflictos entre humanos y osos.
Las autoridades de la capital pretenden ejercer presión sobre los osos salvajes mediante el sacrificio selectivo permitido. La propuesta marca un posible cambio tras dos décadas de restricciones.
La medida responde a la creciente preocupación por los encuentros entre personas y osos en la zona. Los funcionarios esperan que el cambio ayude a gestionar la población animal de forma eficaz.
Aún no se ha confirmado ninguna decisión definitiva, ya que las conversaciones continúan.