El 4 de enero de 2026, muchos japoneses regresaron a las grandes ciudades tras pasar las vacaciones de fin de año y Año Nuevo en sus pueblos o destinos turísticos. Esto provocó graves congestiones en trenes, autopistas y otros enlaces de transporte. A las 5:30 p.m., la autopista Tohoku tenía 27 kilómetros de retenciones, según el Centro de Información de Tráfico Vial de Japón.
El sábado 4 de enero de 2026, Japón sufrió un masivo regreso tras las vacaciones de fin de año y Año Nuevo pasadas en pueblos o destinos turísticos, con la gente dirigiéndose a las grandes ciudades. Los trenes, autopistas y otros enlaces de transporte quedaron colapsados por los viajeros.
La autopista Tomei en la prefectura de Kanagawa, cerca del área de servicio de Ebina, estaba abarrotada de coches con destino a Tokio. Según el Centro de Información de Tráfico Vial de Japón, la congestión en la autopista Tohoku se extendía por 27 kilómetros a las 5:30 p.m.
Esta afluencia anual posterior a las vacaciones pone a prueba la infraestructura de transporte del país, destacando la necesidad de una planificación cuidadosa por parte de los viajeros.