El conflicto continuo del presidente Trump con Irán ha agotado las reservas de armas de EE. UU. y ha provocado cambios en los compromisos militares con sus aliados.
La guerra ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, lo que ha perturbado el comercio mundial de petróleo. Funcionarios del Pentágono retrasaron un paquete de armas de 14 000 millones de dólares para Taiwán y redirigieron misiles Tomahawk desde Japón y sistemas THAAD desde Corea del Sur para apoyar las operaciones en la región.