El presidente Trump pronunció un discurso en horario estelar el jueves por la noche desde la Casa Blanca sobre la seguridad electoral en Estados Unidos. Destacó supuestas interferencias extranjeras y pidió la aprobación de la Ley SAVE America. El discurso se produjo meses antes de las elecciones de mitad de mandato.
Trump afirmó que documentos desclasificados mostraron que China había adquirido datos de aproximadamente 220 millones de archivos de votantes a partir del ciclo de 2020. Describió "vulnerabilidades impactantes" en las máquinas de votación y los sistemas de boletas, y acusó a actores extranjeros, incluidos China, Irán, Corea del Norte y Venezuela, de realizar esfuerzos para influir en las elecciones.
El presidente instó al Congreso a aprobar la Ley SAVE America, la cual requeriría prueba de ciudadanía para registrarse como votante e identificación en las urnas. Declaró que la falta de acción solo ocurriría si los legisladores "quieren hacer trampa".
Expertos electorales y legisladores demócratas señalaron que el discurso no contenía pruebas nuevas de que los votos hubieran sido alterados o de que hubiera ocurrido un fraude generalizado. Indicaron que parte de la información en los documentos había sido pública durante años y que las evaluaciones de inteligencia no encontraron ninguna alteración exitosa en los resultados electorales.
La embajada de China negó cualquier interferencia, afirmando que el país se adhiere a la no injerencia en los asuntos de otras naciones. Los legisladores republicanos expresaron su preocupación de que el enfoque en reclamos pasados pudiera distraer la atención de los problemas económicos antes de las elecciones de mitad de mandato.