La Casa Blanca publicó el 18 de julio documentos de inteligencia desclasificados que detallan la recopilación de datos de votantes estadounidenses por parte de China. Los registros no respaldan las afirmaciones de que Pekín pirateó las elecciones de 2020.
Los documentos describen la información de los votantes como disponible públicamente u obtenida comercialmente. Un informe señala que una entidad china no identificada poseía una lista que incluía alrededor de 204.8 millones de registros de 2016. Donald Trump alegó en un discurso reciente que Pekín robó 220 millones de archivos de votantes. Acusó a las agencias de inteligencia de EE. UU. de minimizar la interferencia. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, calificó las afirmaciones de difamaciones infundadas. Instó a Washington a detener tales acciones para beneficiar las relaciones bilaterales.