Un informe del Departamento de Estado de EE. UU. alega que China opera tres instalaciones de espionaje en Cuba para monitorear la actividad militar estadounidense. El informe también sostiene que Pekín y Moscú consideran estos sitios como puestos de escucha clave.
El informe señala que algunas instalaciones chinas y rusas en Cuba son operadas conjuntamente con el gobierno cubano. Para esta evaluación, cita coberturas previas de The Wall Street Journal.
Un alto funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, describió los sitios ubicados en Cuba como algunos de los puestos de escucha extranjeros más críticos tanto para Pekín como para Moscú.
El informe del Departamento de Estado no identificó las tres instalaciones atribuidas a China. Tampoco proporcionó nueva información de inteligencia que respalde sus afirmaciones.