China rechazó las acusaciones de Estados Unidos sobre una supuesta cooperación de inteligencia con Cuba y reafirmó su apoyo a la soberanía de la isla.
El gobierno chino emitió esta respuesta desde Beijing el 21 de julio.
Rechazó las afirmaciones estadounidenses y reiteró su postura contra cualquier interferencia externa en los asuntos de Cuba.
La declaración se produjo en el contexto de las tensiones diplomáticas entre las partes involucradas.