Washington condenó lo que calificó como acciones peligrosas y agresivas por parte de China después de que un marinero filipino resultara herido en el banco de arena Ayungin (Second Thomas Shoal) el 20 de julio de 2026.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió una declaración el 21 de julio condenando el incidente. El portavoz Tommy Pigott señaló que Estados Unidos hace un llamado a China para que cese de inmediato su conducta desestabilizadora.
Informes militares filipinos indicaron que personal de la Guardia Costera de China golpeó en la cabeza a un miembro de la marina con un bastón de madera cerca del encallado BRP Sierra Madre. El enfrentamiento ocurrió después de que un barco chino que transportaba a ocho hombres se acercara a la embarcación y dos botes de goma filipinos fueran enviados para alejar al grupo.
El senador Robin Padilla instó al gobierno filipino a tomar medidas más contundentes para proteger a las tropas y defender los derechos marítimos. Describió el ataque como una clara escalada de agresión y afirmó que las protestas reiteradas no son suficientes.
El secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio, llegó a Manila el 21 de julio para mantener conversaciones entre ministros de exteriores con la ASEAN e indicó que estaba abierto a una reunión paralela con el diplomático chino Wang Yi.