Miembros de la Cámara de Representantes de Filipinas exigieron durante el fin de semana que China retire de inmediato una plataforma flotante que instaló en las aguas de Panatag o el banco de arena de Scarborough. Los legisladores describieron la estructura como una intrusión no autorizada en las zonas marítimas filipinas. Asimismo, instaron al cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y del fallo arbitral de 2016.
La representante de la oposición Leila de Lima declaró que la presencia de la plataforma constituye una afrenta a la soberanía filipina. Exigió a China que cese todas las actividades no autorizadas en el mar de Filipinas Occidental.
A la líder adjunta de la minoría, De Lima, se unieron los vicepresidentes de la Cámara Jay Khonghun y Paolo Ortega V, junto con el líder adjunto de la mayoría, Zia Alonto Adiong. El grupo enfatizó que este tipo de estructuras no tienen cabida en la zona.
Las declaraciones se producen antes del décimo aniversario, en julio, del triunfo arbitral de Filipinas contra China. Los representantes insistieron en que Pekín debe cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional.