En el décimo aniversario del Laudo Arbitral de 2016, Filipinas y otros 13 países emitieron una declaración conjunta en la que califican el fallo como definitivo y legalmente vinculante. Los actos nacionales incluyeron la inauguración de un monumento y saludos navales.
Los gobiernos de Australia, Canadá, Estonia, Alemania, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Nueva Zelanda, Rumanía, Eslovenia, el Reino Unido y Estados Unidos se unieron a Filipinas en la declaración. Reafirmaron que no existe base legal para las amplias reivindicaciones marítimas de China en el mar de China Meridional, incluidas aquellas basadas en derechos históricos.
La declaración también expresó su oposición a las acciones unilaterales y al uso de fuerzas de guardacostas o milicias marítimas para acosar las operaciones en el mar. Pidió a las partes que resuelvan las disputas pacíficamente de acuerdo con el derecho internacional.
En Manila, el gobierno de la ciudad de Quezon y la coalición Atin Ito inauguraron el Monumento a los Pescadores del Mar de Filipinas Occidental. Los barcos de la Guardia Costera de Filipinas hicieron sonar sus sirenas para conmemorar la ocasión.
Los senadores Risa Hontiveros, Kiko Pangilinan, Bam Aquino y Erwin Tulfo renovaron sus llamamientos a defender el fallo como la base legal más sólida del país en el mar de Filipinas Occidental.