El presidente Ferdinand Marcos Jr. destacó el impacto humano del fallo arbitral de 2016 sobre el Mar de China Meridional en una recepción diplomática que conmemoró su décimo aniversario.
Durante su intervención el viernes en el hotel Conrad de Pasay, Marcos señaló que el fallo trata sobre la defensa de las vidas y los medios de subsistencia de los pescadores y las comunidades costeras. Subrayó que las disputas deben resolverse por medios pacíficos y bajo el imperio de la ley en lugar de la coacción.
El laudo ha fortalecido la confianza global en los tribunales internacionales y sirve como referencia clave para la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, añadió Marcos. Su legado continúa desarrollándose, señaló, al tiempo que hizo un llamado a los gobiernos y ciudadanos para aprovecharlo.
El secretario de Defensa, Gilbert Teodoro Jr., describió la decisión como un laudo para el mundo que defiende la CONVEMAR frente a intentos revisionistas. El Departamento de Asuntos Exteriores rechazó por separado las recientes afirmaciones chinas de que Batanes pertenece a China, calificando la soberanía de Filipinas sobre la provincia como algo establecido y no sujeto a debate.