El Departamento de Asuntos Exteriores rechazó categóricamente las declaraciones de la embajada de China en Manila contra el Laudo Arbitral del Mar de China Meridional de 2016. La declaración se produjo a última hora del lunes, mientras Pekín marcaba su postura antes del décimo aniversario del laudo.
El DFA afirmó que el laudo, emitido bajo el Anexo VII de la CONVEMAR, es definitivo y vinculante. Constituye una parte inatacable del derecho internacional y proporciona claridad jurídica sobre los derechos marítimos en el mar de China Meridional.
El rechazo se produjo tras unas publicaciones en redes sociales de la embajada china que menospreciaban el laudo y reclamaban el banco de Scarborough como territorio chino. Las publicaciones de la embajada, atribuidas a la portavoz adjunta Guo Wei, cuestionaban lo que Filipinas ha ganado en la última década y sugerían que el laudo tensa las relaciones bilaterales.
El banco de Scarborough se encuentra a unas 120 millas náuticas de la provincia de Zambales. El fallo de 2016 lo clasificó como caladero tradicional para pescadores filipinos, chinos y vietnamitas y lo limitó a un mar territorial de 12 millas náuticas.
Filipinas señaló que el laudo reafirmó su zona económica exclusiva de 200 millas náuticas. Añadió que el respeto a tales fallos preserva la integridad de la CONVEMAR.