El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, advirtió a Filipinas de "graves consecuencias" tras un reciente enfrentamiento en el mar. Los principales diplomáticos de ambos países se reunieron días antes en Manila para subrayar la necesidad de evitar errores de cálculo.
El 22 de julio, Wang Yi se reunió con la secretaria de Asuntos Exteriores filipina, Maria Theresa Lazaro, en los márgenes de una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN. Fue su primera conversación formal desde que Lazaro asumió el cargo en julio del año pasado. Ambas partes calificaron la reunión de "franca, exhaustiva y constructiva" y coincidieron en la importancia de mantener la paz y la estabilidad regionales, reduciendo al mismo tiempo el riesgo de errores de cálculo.
Lazaro protestó por las "acciones violentas" del personal de la Guardia Costera de China cerca del Second Thomas Shoal, conocido en Filipinas como Ayungin Shoal. Las conversaciones también abordaron las disputas marítimas, la seguridad, la aplicación de la ley, el comercio y el turismo.
El 23 de julio, Wang advirtió a Manila que no provocara a Pekín con la ayuda de países ajenos a la región. Destacó el estado de alerta de Pekín ante los estrechos lazos de defensa de Manila con Washington y Tokio.