El exfutbolista Túlio Maravilha generó polémica al impedir que su hija Tulliane se matriculara en universidades públicas como la UFRJ y la UERJ, optando por una institución privada por «valores familiares». La decisión, explicada en un vídeo familiar, recibió críticas de figuras como el diputado Lindbergh Farias, quien la tildó de «vergonzosa». El caso también resucitó la sesión de fotos desnudo de Túlio para una revista adulta en 2003.
Túlio Maravilha, un exfutbolista conocido por sus pasos por Botafogo, regresó a los titulares al revelar que bloqueó el ingreso de su hija Tulliane a universidades públicas. Tulliane fue aceptada en Nutrición en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y en Odontología en la Universidad Estadual de Río de Janeiro (UERJ). Sin embargo, sus padres, Túlio y su esposa Christiane Maravilha, decidieron matricularla en una universidad privada. En un vídeo publicado en redes sociales, Christiane explicó: «Una de las mayores razones por las que no permitimos que nuestros hijos vayan a universidades federales es para mantener nuestros valores familiares». Túlio añadió que las instituciones federales son «precarias». Tulliane, que estudió intensivamente, dijo que renunció a las plazas para dejar espacio a quienes «realmente lo necesitan». La decisión provocó críticas inmediatas. El diputado federal Lindbergh Farias (PT-RJ) reaccionó el 7 de febrero, calificando el vídeo como fuente de «vergüenza embarazosa». En una publicación en X (antes Twitter), escribió: «Mis amigos del Botafogo están avergonzados. Parece que no hay límite para la ignorancia». Lindbergh también ironizó: «¡Qué pereza! Decir que la hija no estudiará en dos de las mejores universidades de Brasil por principios y valores es el colmo». La controversia también desenterró un episodio pasado de Túlio. En 2003, con 34 años, mientras jugaba en el Atlético Goianiense, posó desnudo para la portada de G Magazine, una publicación adulta dirigida al público gay. Christiane, casada con él desde 2000, acompañó la sesión fotográfica, en la que Túlio apareció solo con calcetines y botas de fútbol. Las invitaciones para posar comenzaron durante su etapa en Botafogo en 1992. La pareja tiene gemelos, Tulliane y Christyan. La reacción negativa pone de manifiesto las tensiones entre valores personales y acceso a la educación pública en Brasil, sin contradicciones en los informes sobre el caso.