El equipo de Virginia Fonseca y Zé Felipe emitió un comunicado el miércoles 8 de abril tras una notificación del Consejo Tutelar a la escuela de sus hijas en Goiânia. El caso surgió a raíz de denuncias anónimas sobre la asistencia escolar, supuestamente afectada por los frecuentes viajes. La pareja declaró que no hará comentarios debido al secreto legal, pero que se mantiene a disposición de las autoridades.
La polémica surgió después de que Zé Felipe, el padre de las niñas, criticara públicamente su rutina y sus constantes viajes. El Consejo Tutelar de Goiânia contactó a la escuela para verificar los registros de asistencia y las justificaciones de las ausencias, evaluando si el derecho a la educación —obligatorio a partir de los cuatro años según la ley brasileña— se está viendo perjudicado.
En un comunicado conjunto, el equipo señaló: “Los asuntos legales que involucran a menores se manejan bajo secreto por el Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA). Por lo tanto, Zé Felipe y Virginia no realizarán comentarios sobre el tema, pero permanecen a disposición de las autoridades competentes para cualquier aclaración necesaria”.
El especialista en derecho de familia, Guilherme Galhardo, señaló que el papel inicial del consejo es de asesoramiento, pero que el caso podría escalar a la Fiscalía si se determina que existe negligencia educativa. Expertos como la pediatra Renata Castro y la profesora Gabriela Mazaro enfatizaron el papel de la asistencia escolar regular en el desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños, advirtiendo que los viajes no sustituyen a los entornos pedagógicos continuos.