El entrenador de jiu-jitsu Melqui Galvão, detenido el 27 de abril en Manaos, negó el sábado las acusaciones de violación de vulnerable, acoso sexual, amenazas e invasión de dispositivo informático. Su defensa expresa confianza en que las autoridades esclarezcan los hechos. El caso involucra a supuestas víctimas de 12 y 17 años en São Paulo y Amazonas.
Melqui Galvão, de 47 años, reconocido entrenador de jiu-jitsu y agente de la Policía Civil de Amazonas, fue detenido temporalmente el 27 de abril por orden de la justicia de São Paulo. El arresto se produjo tras la denuncia de una exalumna de 17 años por abusos cometidos durante un viaje para una competición deportiva en el extranjero. La Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo (SSP-SP) identificó a otras dos presuntas víctimas, una de ellas de 12 años en el momento de los hechos, investigadas por la 8ª Comisaría de Defensa de la Mujer.
La defensa, a través del abogado Átila Machado, emitió un comunicado negando los delitos. "La defensa reitera que Melquisedeque Galvão sigue a disposición de las autoridades competentes, confía en el funcionamiento regular de las instituciones y espera el pleno esclarecimiento de los hechos", señala el texto. Asimismo, destaca su historial limpio en seguridad pública y proyectos sociales en Manaos y São Paulo.
La Policía Civil de Amazonas suspendió provisionalmente a Galvão e inició una investigación administrativa. Los investigadores tomaron declaración a los padres de las menores, quienes aportaron audios de una admisión indirecta del sospechoso y mensajes que indican actos delictivos.
Mica Galvão, hijo del entrenador y ex campeón mundial, publicó en redes sociales: "Fue mi padre quien me inició en el tatami [...] que los hechos se investiguen seriamente". La CBJJ y la IBJJF anunciaron la expulsión permanente de Melqui Galvão y brindaron su apoyo a las víctimas.