Dos personas murieron el domingo en las playas de Lacanau y Lège-Cap-Ferret tras ser arrastradas por corrientes de resaca (baïnes). La prefectura ha renovado sus llamadas a la vigilancia ante este peligroso fenómeno.
Las víctimas son una mujer alemana de 56 años y un hombre de unos sesenta años. La esposa de este último pudo ser rescatada, informó el alcalde de Lacanau. Desde el viernes, 31 personas han sido arrastradas por estas corrientes en la costa de Gironda. Los servicios de rescate intervinieron en varias ocasiones. La región experimenta una ola de calor temprana con temperaturas superiores a los 30°C. Las prefecturas de Gironda, Landas y Pirineos Atlánticos habían emitido una alerta por corrientes de resaca el miércoles. La prefectura ha solicitado a los ayuntamientos y servicios de salvamento que refuercen las medidas de prevención, ya que la mayoría de las playas aún no cuentan con vigilancia.