El tifón Bavi tocó tierra a última hora del sábado en Taizhou, en el este de China. Cerca de 2 millones de personas fueron evacuadas ante la llegada de la tormenta, que previamente había azotado las islas del sur de Japón y pasado cerca de Taiwán.
El tifón llegó a tierra alrededor de las 23:20, hora local, con vientos máximos sostenidos de 144 km por hora, según el Centro Meteorológico Nacional de China. Anteriormente, había provocado fuertes lluvias y vientos intensos en la cadena de islas Sakishima de Japón, incluida Ishigaki en la prefectura de Okinawa, donde se suspendieron vuelos y servicios de transbordadores.
En Taiwán, las autoridades evacuaron a más de 14 000 personas de zonas montañosas y cancelaron 920 vuelos internacionales además de todos los servicios nacionales. La mayoría de las ciudades declararon el sábado día festivo por tifón.
Los medios estatales informaron de la evacuación de más de 1,7 millones de personas en la provincia de Zhejiang, más de 100 000 en Fujian y Pekín respectivamente, y 34 000 en Shanghái. No se registraron muertes en Japón ni en Taiwán, aunque 17 personas fallecieron en Filipinas debido a las lluvias relacionadas con el fenómeno.
Los residentes de las áreas afectadas mostraron calma. Huang Xinghuan, de Wenzhou, comentó que su familia había almacenado suministros para dos o tres días y no sentía necesidad de entrar en pánico.