Nuevos detalles surgieron sobre los ataques aéreos de EE.UU. el 25 de diciembre en el estado de Sokoto, Nigeria, donde 16 municiones de precisión guiadas por GPS apuntaron a posiciones terroristas de Lakurawa en las áreas de Tangaza y Tambuwal. Si bien se confirmó la precisión de la operación, críticos como el asesor Auwalu Rafsanjani destacaron las fallas de seguridad de Nigeria en medio de la participación continua de EE.UU.
Tras los ataques aéreos de EE.UU. contra campamentos terroristas sospechosos en las áreas de gobierno local de Tangaza y Tambuwal en Sokoto el 25 de diciembre de 2025 —que provocaron pánico inicial y reacciones mixtas de funcionarios y grupos—, fuentes federales proporcionaron más detalles específicos.
Los funcionarios nigerianos Idris y Tuggar confirmaron que EE.UU. desplegó 16 municiones de precisión guiadas por GPS contra terroristas Lakurawa, como parte de los esfuerzos de lucha contra el terrorismo en el noroeste. El gobierno del estado de Sokoto, a través del gobernador Aminu Tambuwal, reiteró que los ataques se centraron en el grupo, según un informe de Daily Trust.
El asesor Auwalu Rafsanjani criticó el incidente como evidencia del fracaso del estado en proteger a los ciudadanos, cuestionando las implicaciones de la intervención militar de EE.UU. en la soberanía nigeriana. No se divulgaron cifras de bajas terroristas, pero los ataques se describieron como precisos, aunque alimentaron la ansiedad comunitaria.
Esto se suma a discusiones previas sobre la cooperación Nigeria-EE.UU., con preocupaciones sobre repercusiones a largo plazo persistentes.