Vance Boelter recibió el jueves dos cadenas perpetuas seguidas de 40 años de prisión por los tiroteos de 2025 que acabaron con la vida de la expresidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y su esposo Mark, además de herir al senador John Hoffman y a su esposa Yvette.
El juez federal de distrito John R. Tunheim calificó la sentencia como la más larga que ha impuesto en miles de casos. Boelter, quien cumple 59 años este jueves, se declaró culpable en junio de seis cargos federales y admitió haber llevado a cabo los ataques del 14 de junio de 2025 en Champlin y Brooklyn Park, los cuales también tuvieron como objetivo a Hope, la hija de los Hoffman. Los fiscales señalaron que la sentencia garantiza que Boelter nunca quedará en libertad. El fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, declaró que el acusado pasará el resto de su vida tras las rejas por la violencia ejercida contra servidores públicos y sus familias. La Oficina del Fiscal del Condado de Hennepin planea presentar cargos estatales por asesinato, y la familia Hoffman ha interpuesto una demanda civil. Antes de la sentencia, Boelter se disculpó con las personas a las que hizo daño. Miembros de las familias Hortman y Hoffman describieron traumas duraderos, incluyendo trastorno de estrés postraumático y cambios en su seguridad diaria. Los legisladores Kristin Bahner y Zack Stephenson también se dirigieron al tribunal para hablar sobre el impacto en los servidores públicos.