Un episodio de frío invernal, con vientos de hasta 154 km/h y nevadas de 20 cm, ha obligado a cerrar estaciones de esquí y restringir carreteras en el Pirineo aragonés al inicio de las vacaciones de Semana Santa. El Gobierno de Aragón ha activado la fase de alerta del Plan Especial de Protección Civil por fenómenos meteorológicos adversos. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos naranja por viento y alertas por nieve.
El Pirineo aragonés ha amanecido este domingo con condiciones meteorológicas extremas durante el arranque de Semana Santa. Temperaturas han caído hasta -12,5 grados en Cerler y -11,7 en Astún, acompañadas de rachas de viento que alcanzaron los 154 km/h en la zona. Fuera de las alturas, Andorra en Teruel superó los 110 km/h y Castellote registró cifras similares.
Las nevadas han acumulado hasta 20 cm en las últimas horas en el Pirineo oscense, desde la Jacetania hasta la Ribagorza, complicando el acceso viario. Varias carreteras exigen cadenas y prohíben vehículos pesados y autobuses en tramos hacia Cerler, Benasque y Candanchú. Como resultado, estaciones como Cerler y Formigal-Panticosa han cerrado, mientras Astún-Candanchú opera parcialmente por el viento.
El Gobierno de Aragón mantiene activado el Plan Especial de Protección Civil en fase de alerta ante previsión de fuertes vientos y nevadas en cotas bajas este fin de semana. La Agencia Estatal de Meteorología emite avisos naranja por viento en el Pirineo oscense y comarcas turolenses, además de alertas por nieve en montaña.