Tras negociar de forma lateral cerca de $1.93 hasta el 15 de diciembre, XRP cayó a alrededor de $1.91 el 17 de diciembre, rompiendo el soporte de $1.92 con una caída del 5%. Las fuertes oscilaciones de Bitcoin y las ventas institucionales añadieron presión, a pesar de los flujos continuos a ETF que superan $1 mil millones y nueva infraestructura como los futuros de CME.
Basándose en la estabilidad previa del precio de XRP alrededor de $1.93 en medio de victorias regulatorias e interés en ETF, el token enfrentó una nueva caída el 17 de diciembre, cotizando estrechamente entre $1.90-$1.94 y cerrando en $1.91 tras una declinación del 5,04% por debajo del soporte de $1.92. Esto fue impulsado por el reposicionamiento institucional y alto volumen, coincidiendo con la volatilidad de Bitcoin —de $87.000 a más de $90.000 y de vuelta— que desencadenó $190 millones en liquidaciones. Las caídas en acciones de IA pesaron aún más en activos de riesgo como altcoins.
Los fundamentales continuaron fortaleciéndose: los flujos a ETF spot de XRP alcanzaron $1,0-$1,12 mil millones durante más de 20 días y seis semanas, aunque persistieron las ventas de derivados. Desarrollos clave incluyeron el lanzamiento de futuros de XRP cotizados al spot por CME el 15 de diciembre para coberturas reguladas, y la aprobación condicional de OCC a Ripple para una carta de banco fiduciario nacional (expandiendo pagos/gestión de activos). Esto sigue a la resolución de la SEC de agosto de 2025 ($125M multa) y la ronda de financiación de $500M de noviembre que valora a Ripple en $40 mil millones.
Los técnicos permanecen bajistas: resistencia en $1.94-$2.00, soporte en $1.90 (siguiente $1.77-$1.64). RSI por debajo de neutral y cruce MACD señalan riesgo bajista, con XRP bajando un 16% mensualmente a pesar de las luchas del mercado. Los analistas destacan la brecha entre el progreso institucional y la fragilidad del precio.