Interfaz cerebro-máquina

Seguir

Dos pacientes chinos con parálisis de alto nivel han utilizado con éxito la tecnología de interfaz cerebro-máquina (BMI) para controlar una silla de ruedas motorizada, dirigir a un perro robótico a recoger paquetes y operar un brazo robótico para agarrar una taza y beber agua solo con sus pensamientos. Los logros se anunciaron el miércoles en una rueda de prensa del Centro de Excelencia en Ciencia Cerebral e Inteligencia Tecnológica de la Academia China de Ciencias en Shanghái. Esto marca un avance importante hacia aplicaciones clínicas prácticas de la BMI.

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar