Cefalópodos

Seguir

Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa han revelado cómo los calamares y las sepias sobrevivieron a la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno refugiándose en aguas profundas ricas en oxígeno. Su análisis de genomas recién secuenciados muestra que estos cefalópodos se originaron en las profundidades del océano hace más de 100 millones de años, seguidos de una rápida diversificación hacia aguas poco profundas. Los hallazgos, publicados en Nature Ecology & Evolution, ofrecen el primer árbol evolutivo integral de los cefalópodos decapodiformes.

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar