SII
Un nuevo análisis genético ha identificado regiones clave del ADN que influyen en la frecuencia de los movimientos intestinales, con un sorprendente vínculo con la vitamina B1. Investigadores analizaron datos de más de 268.000 individuos y hallaron que una mayor ingesta de tiamina se correlaciona con deposiciones más frecuentes, según variaciones genéticas. Los hallazgos, publicados en Gut, sugieren nuevas vías para estudiar trastornos intestinales como el síndrome del intestino irritable.