Kerry Katona
Kerry Katona, de 45 años, fue trasladada al hospital en una ambulancia con luces de emergencia tras temer haber sufrido un ictus durante una jornada familiar en Londres. Su rostro comenzó a desplomarse a mitad de la obra mientras veía actuar a su hija Molly. Los escáneres descartaron la posibilidad, pero los médicos atribuyeron el episodio al estrés, que estaba alterando sus señales cerebrales.