Emisiones de metano
La caída de la contaminación atmosférica durante los confinamientos por la COVID-19 alteró la química atmosférica, lo que provocó un fuerte aumento en las concentraciones de metano entre 2020 y 2022. Los investigadores atribuyen la mayor parte de este repunte a la menor cantidad de radicales hidroxilo que normalmente descomponen este potente gas de efecto invernadero. Los hallazgos destacan riesgos potenciales a medida que los países reducen aún más sus emisiones.