Subidas de precios
Los agricultores que alquilan tierras agrícolas gestionadas por el Estado enfrentan subidas masivas de alquiler de hasta el 200 %, amenazando sus medios de vida. Estos incrementos buscan maximizar los ingresos gubernamentales pero han provocado protestas de los agricultores y apoyo de legisladores. Los arrendatarios se resisten a los pagos y exigen revisiones de las decisiones.