empresas emergentes
Bootstrap Bio y Manhattan Genomics, firmas de biotecnología lanzadas el año pasado para dedicarse a la edición de embriones humanos con el fin de prevenir enfermedades graves, han cerrado sus puertas. Las compañías citaron dificultades financieras y conflictos internos como motivos del cierre. Estos acontecimientos ponen de relieve los retos en el controvertido campo de los bebés editados genéticamente.